Con qué maridar el mate: opciones dulces y saladas
El ritual del mate siempre viene acompañado de algo más. En la mesa familiar, en la oficina o en una juntada improvisada, ciertos sabores ya se convirtieron en inseparables del mate. La pastafrola, los bizcochitos y las medialunas forman un trío infalible que marca las mañanas y las tardes argentinas. Son los esenciales, esos que siempre están, que invitan al encuentro y que hacen del mate una excusa perfecta para compartir un momento con otros.
Además, el mundo del maridaje abre nuevas posibilidades para elevar la experiencia del mate. Los especialistas coinciden en que dos alimentos destacan por su capacidad de armonizar con la yerba: el queso y el chocolate. Para yerbas suaves o medias, se recomienda acompañar con quesos tipo Gruyere, Pategrás o algún queso de cabra suave, incluso combinados con membrillo. En el universo del chocolate, los semiamargos con frutos secos o los clásicos chocolates con leche ofrecen una excelente combinación. Para yerbas más intensas, los maridajes se vuelven más audaces: Roquefort o Provolone con pasas o dátiles, y chocolates con leche combinados con dulce de leche suelen ser elecciones ganadoras. Eso sí: siempre es clave optar por chocolates de buena calidad y sin agregados.
Pero la lista de aliados es larga. Desde criollitos y panes saborizados hasta budines y galletitas caseras, cada elección responde a estilos de yerba, preferencias personales y contextos de consumo. Desde Puratos destacan que tanto en lo dulce como en lo salado, el mercado ofrece cada vez más opciones que potencian la experiencia. Para el “team salado”, aparecen productos como chipá de queso, scons, grisines o bizcochitos saborizados con queso y cebolla. Para quienes eligen lo dulce, el chocolate belga es protagonista: medialunas con relleno de chocolate, alfajores con cobertura amarga, galletitas con chips y budines como el de banana y chocolate.
En todas sus formas, el mate genera un espacio propicio para consumir diferentes productos y explorar nuevas combinaciones. En un mercado donde los hábitos evolucionan y la demanda por calidad crece, las propuestas pensadas para acompañar el mate se consolidan como una oportunidad para que panaderías y pastelerías amplíen su oferta y atiendan a un público cada vez más exigente.











